Ya mataron a unos cuantos por ahí, hay bandas de muchachones que les roban a los chicos decentes y los dejan tirados en la vías del tren... Si no te matan después te dejan estropeado, y rogá que no te pase lo que a ese Alex Glunberg, el hijo del ingeniero.
Entran por una puerta y salen por la otra, no se puede creer, ¡Y los policías, que son buenos, hacen lo que pueden! Pero no se puede hacer nada, la calle es de ellos y nosotros tenemos que vivir entre rejas...
Dale, quedate jugando un chinchón así estoy más tranquila. "
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